6 pasos para tomar decisiones dificiles

Las decisiones son parte esencial de nuestra naturaleza humana y son en gran parte lo que nos diferencia de los animales, el libre albedrío.

El resto de las especies se mueve por instinto lo cual reduce las opciones siempre a solamente una. Nosotros, en cambio, nos movemos por racionalidad, por lógica, por emociones, por intuición. Siempre tenemos opciones, cualquiera que sea el caso.

Ahora bien, no es lo mismo elegir que vamos a desayunar que elegir que casa vamos a comprar. La primera es una decisión sencilla mientras que la segunda es mucho más complicada.

Normalmente las decisiones complicadas involucran muchas variables y al presentarse varias opciones nunca hay una que sea claramente mejor o peor que otra.

Por otro lado, las decisiones difíciles tienen que ver más con nuestros valores y con opciones cualitativas que con opciones cuantitativas. Es decir, si queremos saber ¿quién es más alto? ¿Cuál es más pesado? ¿Qué está más lejos? Solamente hay 3 respuestas, el primero, el segundo o son iguales.

En cambio ¿Dónde voy a vivir? ¿Con quién me quiero casar? ¿Dónde prefiero trabajar? Aquí siempre tendremos que involucrar nuestros valores y las alternativas para estas preguntas siempre presentan pros y contras y generalmente nunca habrá una que sea claramente mejor que la otra.

Si quieres saber porque es tan difícil tomar decisiones difíciles, puedes ver la charla TED de la profesora en filosofía Ruth Chang aquí.

A este tipo de decisiones nos enfrentamos todos los días y aunque algunas son más trascendentales que otras, es importante hacer una pausa para reflexionar y tomar la mejor decisión.

Es importante saber que siempre hay un camino fácil y generalmente es la opción más segura o la opción que nos dicte nuestra emocionalidad. Sin embargo, estas opciones no siempre son las mejores ya que responden a la manera en cómo funciona nuestro cerebro primitivo, siempre buscando el camino más fácil hacia el placer o la seguridad.

Entonces, ¿cómo tomar una decisión difícil? A continuación, te presento un método con 6 pasos, originalmente desarrollado por Tony Robbins, para tomar decisiones difíciles.

Es importante aclarar que cada uno de los siguientes pasos se tienen que hacer por escrito. Para nuestro cerebro es mucho más fácil tomar decisiones cuando las hacemos y vemos por escrito, y por escrito me refiero a pluma y papel, no a teclado y pantalla.

  1. Define cuál es el objetivo. En las decisiones difíciles siempre hay alternativas con pros y contras, sin embargo, lo más importante es que definas cuál es tu objetivo, el resultado esperado o que es lo que esperas alcanzar independientemente de las opciones que tengas. Tienes que tener claro que es lo que esperas obtener, y si son varias cosas, tienes que establecer un orden de importancia o prioridades. Si desde el principio no sabes lo que quieres, nunca sabrás que camino elegir.
  1. Define tus opciones. Escribe todas tus posibles opciones o alternativas, tantas como puedas, aunque algunas de ellas suenen imposibles o ridículas. Entre más opciones tengas, más claridad tendrás al tomar la decisión. Lo peor que puede pasar es que tengas solo dos opciones, así terminarás sintiendo que avientas una moneda al aire.
  1. Analiza posibles escenarios. Ahora que ya tienes todas tus opciones analiza los posibles escenarios o resultados que arroja cada una. ¿Cuáles son los pros y contras? ¿Qué beneficio obtendrás? ¿Cuál es el costo de oportunidad de cada una? Etc. Entre más resultados o escenarios obtengas y más detallado seas, más te servirá para tomar la mejor decisión.
  2. Evalúa tus opciones. Ya que tienes cada opción con sus posibles escenarios, evalúa cada opción haciéndote estas 4 preguntas para cada una.
  • ¿Qué áreas resultan afectadas si tomo esta opción?
  • ¿Qué tan importante es, en escala del 1 al 10, cada pró/contra en relación con el objetivo inicial?
  • ¿Qué probabilidad hay (0%-100%) de que cada pró/contra ocurra?
  • ¿Cuál es el beneficio o consecuencia emocional si esta opción es tomada?

Después de responder a estas preguntas seguramente podrás ir eliminando algunas de las opciones originales.

  1. Mitiga los escenarios negativos. De las opciones restantes revisa cada uno de los contras o puntos negativos. Haz una lluvia de ideas para ver distintas maneras de mitigar estos puntos negativos, disminuirlos o convertirlos en positivos. Nuevamente entre más ideas tengas más sencillo será tomar la mejor decisión.
  2. Toma la decisión. Es el momento de la verdad. Basado en los escenarios más probables, selecciona la opción que más certeza te dé en relación con tus objetivos iniciales. Esta será la mejor opción dados los posibles escenarios y resultados evaluados y para estas alturas ya deberías de saberlo. Todas tus decisiones emocionales se debieron de haber quedado olvidadas entre los pasos 4 y 5. Sin embargo, si aún existe un pequeño dejo de duda, no titubees y toma la decisión que el método te arrojó. Esa será sin duda la mejor de acuerdo a lo evaluado.

Nunca será fácil tomar decisiones complicadas, sin embargo, siempre será mejor tomar una decisión cualquiera que esta sea, a no tomarla y quedar paralizado.

Si estas interesado en conocer más acerca de cómo tomar mejores decisiones me puedes contactar en jesus@lideremprendedor.com.

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