¿Y tu Oyes o Escuchas?

¿Sabías qué cerca del 70% de todos los problemas que suceden en los negocios y en las relaciones personales se deben a una falta de comunicación?

¿Sabías qué cerca del 70% de todos los problemas que suceden en los negocios y en las relaciones personales se deben a una falta de comunicación?

Seguramente ya has leído antes que existe una gran diferencia entre Oir y Escuchar. De acuerdo a la Real Academia de la Lengua, Oir es percibir un sonido por medio del sentido del oído, mientras que Escuchar es prestar atención a lo que uno oye.

La escucha es un tema fundamental en prácticamente todo, en los negocios, en las ventas, pero también en nuestras relaciones sociales, personales y profesionales, es la base de la comunicación.

No obstante, muchas veces la subestimamos porque nos enseñan que lo importante es convencer a los demás, “pitchar” nuestra idea y cometemos el error de dejar de escuchar para solamente hablar.

En el campo de los negocios, el escuchar efectivo ha llegado a adquirir la máxima prioridad. Peter Drucker, en su libro El Ejecutivo Eficaz, escribió:

«demasiados ejecutivos piensan que son maravillosos con las personas porque hablan bien. No se dan cuenta de que ser maravillosos con las personas significa ‘escuchar’ bien».

Por su parte, Tom Peters enfatiza que una de las principales razones del bajo rendimiento del management norteamericano es el hecho de que el manager no escucha a sus empleados, ni a sus clientes, ni lo que está sucediendo en el mercado. Peters recomienda «obsesionarse con escuchar»

Entonces, ¿qué es escuchar? Cómo lo decíamos es prestar atención a lo que uno oye, sin embargo, hay distintos niveles de escucha:

  1. Ignorar. Cómo su nombre lo dice es cerrar toda forma de comunicación
  2. Escucha Simulada. Es cuando fingimos que escuchamos, pero en realidad nos estamos escuchando a nuestros diálogos internos. En otras palabras, solo estamos mirando a la otra persona.
  3. Escucha Selectiva. Hay un poco más de nivel de atención, pero aún no existe empatía y seleccionamos solamente parte de la información que nos interesa.
  4. Escucha Atenta. Aquí verdaderamente nos concentramos en escuchar al otro y minimizamos interrupciones y distracciones.
  5. Escucha Inteligente o Activa. En este nivel generamos empatía y escuchamos para comprender, no para responder. Aquí hacemos preguntas con el objetivo de entender y ayudar.
  6. Escucha Holística. Este es el nivel más alto dentro del cual no solamente escuchamos con el sentido del oído, sino también estamos atentos al lenguaje corporal y a las emociones.

Ahora que sabes cuales son los niveles de escucha, te estarás preguntando ¿qué tengo que hacer para llegar a los últimos 3? La respuesta está en desarrollar 4 habilidades fundamentales: La interpretación, el silencio, el parafraseo/retrofraseo y la comunicación no verbal.

Si quieres leer el artículo completo que escribí para PROmagaine.mx, haz click en el siguiente enlace.

http://promagazine.mx/articulo/5/y-tu-oyes-o-escuchas-

6 pasos para tomar decisiones dificiles

Las decisiones son parte esencial de nuestra naturaleza humana y son en gran parte lo que nos diferencia de los animales, el libre albedrío.

El resto de las especies se mueve por instinto lo cual reduce las opciones siempre a solamente una. Nosotros, en cambio, nos movemos por racionalidad, por lógica, por emociones, por intuición. Siempre tenemos opciones, cualquiera que sea el caso.

Ahora bien, no es lo mismo elegir que vamos a desayunar que elegir que casa vamos a comprar. La primera es una decisión sencilla mientras que la segunda es mucho más complicada.

Normalmente las decisiones complicadas involucran muchas variables y al presentarse varias opciones nunca hay una que sea claramente mejor o peor que otra.

Por otro lado, las decisiones difíciles tienen que ver más con nuestros valores y con opciones cualitativas que con opciones cuantitativas. Es decir, si queremos saber ¿quién es más alto? ¿Cuál es más pesado? ¿Qué está más lejos? Solamente hay 3 respuestas, el primero, el segundo o son iguales.

En cambio ¿Dónde voy a vivir? ¿Con quién me quiero casar? ¿Dónde prefiero trabajar? Aquí siempre tendremos que involucrar nuestros valores y las alternativas para estas preguntas siempre presentan pros y contras y generalmente nunca habrá una que sea claramente mejor que la otra.

Si quieres saber porque es tan difícil tomar decisiones difíciles, puedes ver la charla TED de la profesora en filosofía Ruth Chang aquí.

A este tipo de decisiones nos enfrentamos todos los días y aunque algunas son más trascendentales que otras, es importante hacer una pausa para reflexionar y tomar la mejor decisión.

Es importante saber que siempre hay un camino fácil y generalmente es la opción más segura o la opción que nos dicte nuestra emocionalidad. Sin embargo, estas opciones no siempre son las mejores ya que responden a la manera en cómo funciona nuestro cerebro primitivo, siempre buscando el camino más fácil hacia el placer o la seguridad.

Entonces, ¿cómo tomar una decisión difícil? A continuación, te presento un método con 6 pasos, originalmente desarrollado por Tony Robbins, para tomar decisiones difíciles.

Es importante aclarar que cada uno de los siguientes pasos se tienen que hacer por escrito. Para nuestro cerebro es mucho más fácil tomar decisiones cuando las hacemos y vemos por escrito, y por escrito me refiero a pluma y papel, no a teclado y pantalla.

  1. Define cuál es el objetivo. En las decisiones difíciles siempre hay alternativas con pros y contras, sin embargo, lo más importante es que definas cuál es tu objetivo, el resultado esperado o que es lo que esperas alcanzar independientemente de las opciones que tengas. Tienes que tener claro que es lo que esperas obtener, y si son varias cosas, tienes que establecer un orden de importancia o prioridades. Si desde el principio no sabes lo que quieres, nunca sabrás que camino elegir.
  1. Define tus opciones. Escribe todas tus posibles opciones o alternativas, tantas como puedas, aunque algunas de ellas suenen imposibles o ridículas. Entre más opciones tengas, más claridad tendrás al tomar la decisión. Lo peor que puede pasar es que tengas solo dos opciones, así terminarás sintiendo que avientas una moneda al aire.
  1. Analiza posibles escenarios. Ahora que ya tienes todas tus opciones analiza los posibles escenarios o resultados que arroja cada una. ¿Cuáles son los pros y contras? ¿Qué beneficio obtendrás? ¿Cuál es el costo de oportunidad de cada una? Etc. Entre más resultados o escenarios obtengas y más detallado seas, más te servirá para tomar la mejor decisión.
  2. Evalúa tus opciones. Ya que tienes cada opción con sus posibles escenarios, evalúa cada opción haciéndote estas 4 preguntas para cada una.
  • ¿Qué áreas resultan afectadas si tomo esta opción?
  • ¿Qué tan importante es, en escala del 1 al 10, cada pró/contra en relación con el objetivo inicial?
  • ¿Qué probabilidad hay (0%-100%) de que cada pró/contra ocurra?
  • ¿Cuál es el beneficio o consecuencia emocional si esta opción es tomada?

Después de responder a estas preguntas seguramente podrás ir eliminando algunas de las opciones originales.

  1. Mitiga los escenarios negativos. De las opciones restantes revisa cada uno de los contras o puntos negativos. Haz una lluvia de ideas para ver distintas maneras de mitigar estos puntos negativos, disminuirlos o convertirlos en positivos. Nuevamente entre más ideas tengas más sencillo será tomar la mejor decisión.
  2. Toma la decisión. Es el momento de la verdad. Basado en los escenarios más probables, selecciona la opción que más certeza te dé en relación con tus objetivos iniciales. Esta será la mejor opción dados los posibles escenarios y resultados evaluados y para estas alturas ya deberías de saberlo. Todas tus decisiones emocionales se debieron de haber quedado olvidadas entre los pasos 4 y 5. Sin embargo, si aún existe un pequeño dejo de duda, no titubees y toma la decisión que el método te arrojó. Esa será sin duda la mejor de acuerdo a lo evaluado.

Nunca será fácil tomar decisiones complicadas, sin embargo, siempre será mejor tomar una decisión cualquiera que esta sea, a no tomarla y quedar paralizado.

Si estas interesado en conocer más acerca de cómo tomar mejores decisiones me puedes contactar en jesus@lideremprendedor.com.

Si te interesa saber más sobre emprendimiento, liderazgo, coaching o mentoring, te invito a que sigas leyendo más artículos como éste en mi blog Lideremprendedor.com donde podrás encontrar todo lo necesario para llevar tu idea o negocio al siguiente nivel.

¿Cómo deshacerte de creencias que te impiden el éxito?

¿Sabías que todos tenemos dos tipos de creencias? Las potenciadoras que nos permiten llegar al éxito y las limitantes que no nos permiten crecer y nos llevan al fracaso. ¿quieres saber cómo deshacerte de las últimas? ¡Sigue leyendo!
Empezaremos preguntándonos ¿qué son las creencias? Son una serie de principios, ideas, reglas o pensamientos con un fuerte arraigo que generalmente vienen de nuestra infancia y fueron fijadas en nuestro subconsciente por una figura de autoridad o por experiencias propias.
Como decíamos existen dos tipos, las potenciadoras que nos empoderan y nos ofrecen recursos para ir más allá de nuestros límites y las limitantes que nos ponen obstáculos, nos frenan constantemente para dejarnos dentro de nuestra zona de confort y nos lleven a no ser capaces de lograr nuestros objetivos.
Ambas influyen en nuestra forma de actuar y de pensar, sin embargo y de acuerdo a Joseph O’Connor y Andrea Lages, en su libro Coaching con PNL, las creencias son principios de acción.
Es decir, si quieres saber qué es lo que cree una persona, fíjate en lo que hace no en lo que cree. Cada uno de nosotros construimos nuestras propias creencias en base a nuestras experiencias, pero luego actuamos como si fueran verdades absolutas, en otras palabras, somos lo que hacemos.
Si observas a una persona exitosa, seguramente verás que cuenta con un set de creencias potenciadoras alrededor de él o ella. Sus experiencias lo han llevado a pensar que no hay nada ni nadie que se pueda interponer entre él y su objetivo, consciente o inconscientemente.
Pero por otro lado también existen las personas con creencias limitantes. Aquellas que se levantan todos los días diciéndose a sí mismos, “El éxito es difícil”, “Los otros son mejores que yo”, “Se necesita suerte para triunfar”, “Los ingresos fijos son más seguros”, etc.
Este tipo de creencias son las culpables de que no logremos nuestros objetivos y generalmente debajo de ellas se esconde el miedo, mismo que nos impide desarrollarnos y no nos deja ver las posibilidades de crecimiento que nos ofrece la realidad.
Pero entonces ¿qué hacer para deshacerse de las creencias limitantes?
Lo que necesitamos es crear un proceso de conciencia a través de 10 pasos con preguntas que nos llevarán a cuestionar la efectividad de las creencias limitantes y sustituirlas por creencias potenciadoras.

Si quieres saber cuales son estos 10 Pasos has clic aqui para ver el artículo completo que escribí para Promagazine.mx y Entrepreneur.com

 

http://promagazine.mx/articulo/5/-como-deshacerte-de-creencias-que-te-impiden-el-exito-

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https://www.entrepreneur.com/article/307282

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¿Qué necesitas, coaching o mentoring?

Y tú, ¿sabes qué necesitas, coaching o mentoring? ¿sabes cuál es la diferencia?

Constantemente escuchamos hablar acerca de que todos los emprendedores necesitamos buscar un mentor, alguien que ya haya pasado por el mismo camino y que haya tropezado con las mismas piedras con las que nosotros nos enfrentaremos.

Pero, ¿qué es un mentor? Un mentor es una persona que te puede proporcionar información invaluable que no te la pueden dar los libros, revistas o cualquier blog que acostumbres leer. La información que proveen está basada en experiencias propias. Sus éxitos y fracasos son tan enriquecedores y provechosos que deberían de filmar películas sobre algunos de ellos.

Su expertise en ciertas áreas de tu industria te puede proporcionar una ventaja competitiva ya que cuentan con inside information. Por otro lado, son líderes que te pueden aconsejar en distintas áreas desde el manejo de relaciones, escalabilidad de tu empresa, manejo de conflictos, negociaciones, etc.

Y finalmente un mentor te puede también abrir muchas puertas ya que cuentan con una amplia red de networking y relaciones. Cuando te conectas con un mentor normalmente te estas conectado a un líder, con su empresa y automáticamente con toda la gente involucrada en ella (como empleados, clientes, proveedores, etc.).

Por otro lado, está el Coach. Tendríamos que empezar definiendo qué es el coaching.

Viene de la palabra anglosajona coach, que significa carruaje tirado por caballos. Estos carruajes antiguamente servían para llevar a una persona de un punto a otro y lo acompañaban durante todo el camino haciendo del trayecto una experiencia mucho más segura, rápida y cómoda.

Si quieres leer el articulo completo que escribí para Entrepreneur.com, haz click en el siguiente enlace.

https://www.entrepreneur.com/article/298273

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¿Por qué los emprendedores también necesitamos coaching ejecutivo?

Ultimamente se ha puesto muy de moda el concepto del coaching en todos lados, coaching deportivo, coaching de vida, coaching ejecutivo, coaching de negocios, etc.

¿Pero que es realmente el coaching? o por otro lado ¿Los emprendedores necesitamos coaching? o ¿mentoring?

Si quieres saber las respuestas a estas preguntas haz clic en el siguiente enlace para ver el articulo completo que escribí para PROmagazine.mx.

http://promagazine.mx/articulo/5/pro-coaching-por-que-los-emprendedores-tambien-necesitamos-coaching-ejecutivo-

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